domingo, 22 de mayo de 2011

El afilador

Cuando era niña, habitualmente cada semana pasaba el afilador empujando a pie su bici, gritando de vez en cuando "el afilaaaaadorrrrr" y tocando el silbato de plástico (chiflo de afilador, flauta de pan), produciendo un sonido de sobra conocido (do-re-mi-fa-sol-la-si-dooooo-do-si-la-sol-fa-mi-re-do) que avisaba de su presencia, momento en que las madres bajaban sus cuchillos y tijeras a la calle para que el hombre lo dejara todo a punto.

Me sorprendió el otro día cuando vi a este afilador parado delante de un portal haciendo su tarea, un oficio casi perdido actualmente en la ciudad.

Silbato de afilador

Afilador de Tarazona

2 comentarios:

  1. hace poco vi también yo uno y me sorprendió que todavía existiera.
    Me alegró ver que algunas cosas no se pierden

    ResponderEliminar
  2. Si, no dejan dormir a nadie.

    Aprovecho para invitarte a participar en un concursete literario de relatos cortos y cortisimos

    ResponderEliminar

Gracias por participar en Mi Matrix Particular. Te esperamos pronto.

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© Trinity

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