-Lo siento, ya no existe ese color.-Pues lo compré hace como mucho dos años y medio, es el 101 de L'Oreal, "Sensual Granadine", ¿el 101 de ahora no es éste? -digo enseñando la hermosa barrita plateada.
-No, ha cambiado -replica la dependienta de Juteco sin entender mi asombro.
-Vaya, ¿y no hay un color parecido, que además tenga esta textura "Glam Shine Cream"?.
-Vamos a ver...
Después de probar varios colores pintando en el dorso de la mano, me llevé el 712 "Milla Purple", que en la tienda me parecía lo más parecido al que yo buscaba, pero cuando me he pintado los labios, quedaba más oscuro, más rojizo, no es tan hidratante y resulta mucho más mate, no queda tan "brillante".
A los dos días, voy otra vez a la misma tienda, esta vez en busca de un brillo de labios que compré hace cuatro años y medio. Vale que esta vez era bastante improbable encontrarlo, también de L'Oreal, el 50 "Strawberry Sorbet", así que después de mirar y mirar, me llevé el que encontré más aproximado, 152 "Rose Blush"".
Para las personas como yo, que gastamos muy poco en cosmética y maquillaje, es un fastidio ir a reponer lo que se te ha gastado, porque las marcas cambian las gamas aproximadamente cada seis meses. De acuerdo que tal vez dos o cuatro años sea demasiado para que permanezcan inalterables los mismos colores, pero he ido a comprar otras cosas, como lápiz de ojos o pintauñas, y las dependientas me comentan que tanto los formatos de los envases como los colores ya no son los mismos. ¿Qué hacemos las personas que estamos contentas con un producto que hemos encontrado? Nada, saber que cuando al cabo del tiempo lo tengamos que reponer, va a ser una especie de odisea dar con alguno que se le parezca.
