martes, 16 de diciembre de 2008

Lo que cuesta ir al cine

Red de mentirasY no lo digo por los 7 euros, que también. Sesión de las 22h. un lunes festivo. Llego y toda mi fila está ocupada por gente. Han apagado las luces, están echando los anuncios, así que me toca ponerme en el pasillo de detras a amonestar a la peña para que se levante. Sólo admiten estar mal sentadas tres personas, me coloco en ese hueco, pero continuo sin estar en mi butaca numerada. Bueno, vamos a pasar esto por alto, que la peli es de Ridley Scott, "Red de mentiras" y seguro que mola. A los cinco minutos de empezar la película, llega por ahí otra pareja a la que le sucede lo mismo, sus asientos están ocupados y se arma bulla hasta que se soluciona la situación. Despiste en el comienzo de la peli, porque ya no te enteras a la perfección como si estuvieras completamente atenta.

Film trepidante, de acción, espionaje internacional, terrorismo islámico, CIA y servicios de inteligencia por todas partes. Resulto estar yo más rodeada que Leonardo di Caprio: delante una pareja que no hace más que darse besitos, a mi derecha otros dos arrejuntadísimos y dándose más ósculos, a mi izquierda, una pareja de señores de mediana edad comiendo palomitas. Me pregunto quiénes de todas estas personas van a ver realmente la película.

Sobre todo medito sobre el tema del besuqueo que me saca de quicio, y no por envidia, sino porque me encanta el silencio en el cine: no soporto que hablen, que hagan ruidos con comida u otros objetos, que me den patadas en el asiento, que tapen con el cabezón la pantalla, que emitan olores nauseabundos...En fin, todo eso que he aguantado a lo largo de mi vida y que te quita las ganas de acudir a la sala oscura. En esta película no hay ni una sola escena de sexo ni casi amorosa, ¿cómo pueden estar venga muacs muacs y muacs? Si quieren estar calentitos y dándose el lote, al menos que se metan en la pastelada de turno, pero no en una de acción.
Entono un mea culpa si alguna vez en el pasado fui así de "babosa", porque apenas lo recuerdo, quizás sí, pero han debido ser muy contadas ocasiones, porque al cine voy a lo que voy, a ver la película.

4 comentarios:

  1. Jos, tuviste mala suerte.. a mi la ultima (o penultima, no se) vez que fuí me tocó un par de lesbis, suerte que no estaban a mi lado y apenas me enteré.

    A mi (particularmente) no me gustan los sitios publicos para eso... y menos el cine, o estas a la pelicula o no haber pagado 7 euros para terminar haciendo lo que se puede hacer en un ambiente más íntimo, digo yo.

    ResponderEliminar
  2. Siempre tengo "mala" suerte. La única vez que he estado en el cine sola, fue uno de los mayores lujos que recuerdo, una peli china, "El rey de las máscaras", eso fue disfrute y lo demás tonterías :)

    La pasión es la pasión, si lo comprendo, pero jope, al menos que no se vea ni se escuche.

    ResponderEliminar
  3. Te comprendo muy bien bella amiga...Las "parejitas" con el slurp charp y demas jajjajajaj
    No los soporto. Sobre todo cuando el "enteradillo" comienza a contarle la peli...Que si "ahora viene esto" o ahora "viene esta otra escena" etc....Si quieren un lugar intimo que se vallan a un motel ...

    ResponderEliminar
  4. pues yo en mi adolescencia, el cine servía para eso, a veces sí veía las pelis

    pero a estas alturas ya no

    s

    ResponderEliminar

Gracias por participar en Mi Matrix Particular. Te esperamos pronto.

Comparte

© Trinity

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...