Tenía muchas ganas de pasarme por los
jardines del Museo Sorolla, pues había visto fotos en el
blog de mi
madre @ConocerMD y en otros reportajes, y me parecía un lugar lleno de belleza y paz.
El 31 de mayo de 2016 estuve por la tarde en una
visita guiada gratuita, y por fin pude disfrutar de este espacio verde dentro de la gran ciudad, en pleno barrio de
Chamberí, en la calle General Martínez Campos 37 de Madrid.
Justo lo voy a postear hoy, después de un año. Aunque no he dejado de publicar en redes sociales ni en otros blogs, creo que este paréntesis temporal ha sido a causa del duelo por el fallecimiento de mi gatito Bergie; se me habían quitado las ganas de escribir en este site personal.
Éste es uno de esos lugares donde te
evades de la polución, los ruidos, el ajetreo de la ciudad, y te introduces de lleno en un ambiente tranquilo y acogedor, donde poder pasear, sentarte a disfrutar del sonido del agua, leer un libro en uno de sus bancos o sencillamente, meditar.
El propio
Joaquín Sorolla, llamado el "
pintor de la luz", diseñó todo el trazado de los jardines de su casa, (incluidas las elección de sus especies) que rodean la vivienda, construida entre 1910 y 1911. Se inspiró en los patios y jardines
andaluces, como el
Real Alcázar de Sevilla o
El Generalife de la Alhambra en Granada.
El jardín será el motivo de hasta
cuarenta cuadros del pintor entre
1917 y 1920, alguno de los cuales se pueden ver en el Museo.
El acceso a los jardines es
gratuito, independientemente de que se entre al museo o no, así que ya no hay excusa para
descubrir este rincón "secreto" de la capital.
Entrada del museo Sorolla, con dos arcos de medio punto, ventanas enrejadas y un naranjo
Fuente antigua de mármol en el primer jardín, inspirado en los patios del Real Alcázar de Sevilla, rodeada de rosales