La verdad que no me lo imaginaba tan grande ni tan bonito, y eso que me he perdido la floración de los almendros y las lilas, que por lo visto es espectacular.
Sorprende la combinación de jardín de ciudad con bosque mediterráneo, pues hay pinos, almendros y olivos como en terreno más tipo finca, sin dejar de estar todo refrescado por un lago, albercas y numerosas fuentes.
Además se respira mucha tranquilidad, hay numerosos recovecos idílicos donde poder sentarse a leer un libro plácidamente, y la umbría que crean los frondosos árboles, hacen que cualquiera se pueda acercar a las seis de la tarde sin pasar calor. Y un gusto poder sentarse en el césped sin que nadie diga nada.
Un lugar más de recreo en mitad de Madrid donde perderse.
Lago principal
Alberca que recuerda el estilo árabe
Un granado entre la umbría
Almendros
Olivos
Palacete
Fuente

