miércoles, 28 de enero de 2009

Gym

Es la primera vez que voy a un gimnasio. Nunca me ha llamado la atención, ni me llama, pero ahora, por instrucciones de mi fisioterapeuta, debo hacer ejercicios para fortalecer los músculos de la pierna. El primer día cojo la bici estática con mucha ilusión, estoy 50 minutos y hago 18 kilómetros (como muestra la imagen), y después, la tabla de ejercicios que me han mandado. No me entero muy bien del ambiente. Los siguientes días me doy cuenta de que todos son chicos, machacándose para sacar músculos, pesas, pesas y más pesas, la mayoría con caras bastante antipáticas. La única chica es amable y me saluda cordialmente: una guapita que lleva ropa exclusiva de marca deportiva y que según los torreznos del gym "va de diva".

Generalmente hay música "maquinera", en las televisiones emiten videos musicales o partidos de fútbol, sólo a veces ponen los Simpson, y a las 21:30 El hormiguero. Ayer me sentí totalmente anacrónica mientras pedaleaba y escuchaba en mi mp3 el pasaje de la historia de "Jaime I El conquistador" :)

No me cuesta acudir día a día, pero el lunes me doy cuenta de que hace un frío espantoso, sobre todo en la sala de aerobic, donde realizo los ejercicios "estáticos". Ayer sólo hago bici y estiramientos, y hoy con el catarro directamente no he ido. No me parece normal que no dispongan de un sistema adecuado de calefacción. Vale que es un gimnasio de barrio y vas a sudar, así que no pueden ponerlo muy alto, pero qué menos que quedarse en manga corta y estar a gusto. Estoy planteándome cambiar de sitio por este motivo, no puedo estar pillándome estos trancazos. También fastidia desaprovechar días que ya tengo pagados. :(

¡Ah! y el que siempre me saluda, es un chico majete, alto, joven, mazas y ...rubio. ¡Dios! ¿por qué rubio? :)

3 comentarios:

  1. Hala meu, que nos ligas! y encima con un nrubio, qué envidia me da :(
    jeje ya nos contarás, eh? no te cambies de gimnasio que ahí puede pasar algo...;)

    un besito

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  2. Yo he ido al gimnasio durante muchos años aunque tardé mucho en decidirme, ya que mis padres iban antes que yo y siempre han intentado que me animase. A mí no me llamaba nada la atención.

    Empecé a ir por necesidades climatológicas, ya que aquí en invierno llueve mucho y no se puede salir a la calle a correr o a bicicletear.

    Para mi sorpresa, los años que he estado, me lo he pasado genial, he conocido a mucha gente y al final casi era un punto de encuentro para ver a los colegas que había hecho allí. Nos conocíamos todos.

    Ahora no voy porque ese gimnasio ha ido a menos y la gente se ha largado, inclusive los mejores profes, porque yo iba a clases colectivas en las que he tendio profesores buenísimos que te animaban siempre a participar en sus clases. Ah, y las risas que me pegado allí.

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  3. Si partes de alguien de la familia que te anime y motive es diferente que ir por indicaciones médicas y porque no queda otra.

    Las clases grupales son más divertidas, y el ambiente que comentas es el que esperaba encontrar algún día aquí, pero he ido en diferentes temporadas y nada, ni risas ni colegueo ni nada, la gente va a lo suyo. En las clases en que todos hacen una actividad guiados por un monitor la dinámica favorece las relaciones humanas, y además te olvidas de que estás haciendo ejercicio :)

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Gracias por participar en Mi Matrix Particular. Te esperamos pronto.

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© Trinity

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