Son fiestas en el barrio y paseo por la
feria, donde una nube de olores, colores y sonidos llaman la atención y me hacen mirar hacia todos lados. Es un disfrute sobre todo para niños y jóvenes.

¡Esssossss churrooooosssssss! ñam, ñam

El payaso que vende globos con formas de espada, animales y lo que se le ocurra. Al mirarle, no puedo evitar pensar en el clown diabólico de la peli "It" :)
Los niños hechos unos francotiradores siguen disparando, no sólo cuando juegan en la consola

Entrañables muñecos de Betty Boop y Epi y Blas como reclamo de las tómbolas

El tombolero de toda la vida, con la verborrea habitual para que rellenes el "bingo" y te puedas llevar, no el jamón, sino esa maravillosa batidora endeble que no tiene consistencia ni para armarse y jamás llegas a utilizar, aunque te vayas tan contenta pensando que te ha tocado algo.
La atracción de moda en esta feria, el "Torito Peque Comanche", donde regalan a los niñ@s los sombreros de cowboys y les dicen por los altavoces, mientras sufren el meneo del mini-rodeo: "Venga esas palmas, arriba las manitas", con música de fondo donde se invoca a Manitú :D
Atracción tranquila para los niñ@s amantes de los deportes acuáticos

La Uve, toma revoltijo de jugos gástricos

El boomerang. Vaya gritos que daba la peña. Si es que en el fondo nos gusta sufrir :P

El pulpo que no falte. Todavía recuerdo la última vez que me monté con 16 años y lo mal que lo pasé. Como los cinturones de seguridad no se quedaban pegados al cuerpo, y era bastante delgada, al dar los golpes de tentáculo cuando giraba hacia atrás, pensé que me salía disparada al espacio. Los gritos aún deben haber quedado impregnados en el éter para futuras psicofonías.

El tren de la bruja, para los tranquilit@s que les gusta que les metan sustos y den escobazos

Preciosos globos con personajes variados
En las vagonetas, para saludar a los padres al pasar

No podían faltar los variantes, dan ganas de comerse de todo un poco. Me pirran especialmente las berenjenas.

Manzanas caramelizadas que siempre solían caer después de dar un poco la vara
Los eternos coches de choque, donde empezaban los primeros ligoteos. Los niños venían hacia nosotras y nos embestían; hasta se me dobló un día la muñeca del golpetazo.
Los machotes del barrio dándole puñetazos al balón de boxeo, a ver quién lo golpea con más fuerza

Una feria no es feria si no te zampas el dulce de algodón. Qué rico, aunque sepas que sólo es azúcar, y se te queden las manos totalmente pringosas. Vamos avanzando en medidas higiénicas, ahora todos van envueltos en un plástico.
Berenjenas de almagro, madre mia que viciooooo
ResponderEliminarComo son ferias nómadas y están una semana aquí otra en Pinto, montando y desmontando, me pregunto si los tornillos de las atracciones más vertiginosas estarán bien puestos.
ResponderEliminarTenemos la misma paranoia, yo también pensé en los tornillos :)
ResponderEliminarDe hecho, después del super cague que pasé en el pulpo de adolescente, no me he vuelto a montar en nada. En esta ocasión casi subo a la noria, pero me arrepentí en el último momento.
Joe el pulpo etc...Yo ya de adulto recuerdo cuando era peque y disfrutaba como un loco de todas las atracciones (sobre todo las de "francotirador")XDDDD pero aun de adulto tengo pesadillas con la noria...Cuando tenia unos 22 años un amigo y yo fuimos al parque de atracciones aqui en madrid...Recuerdo que subimos a la noria y yo hasta me mareaba...Lo peor era mientras se "llenaban" los carricoches y te dejaban ahi colgando...Lo pase mal ufffff
ResponderEliminarPero aun asi que bonito es lo que describes
Ala! qué reportaje fotográfico!!
ResponderEliminarEste año me perdí la feria... pero mira, con esta entrada es como si hubeira dado un paseo por allí!
gracias! unas fotos muy coloridas! me han encantado! :)