Es una desgarradora visión de la crueldad del ser humano, de como todo lo diferente a la belleza, y más en aquella época victoriana, es terriblemente despreciado.
El hombre elefante no es solo un fenómeno de circo, sino que debajo de todas sus malformaciones, hay un ser noble, educado, culto, con sensibilidad para el arte, el teatro, y cuya mayor felicidad es conseguir ser amado y respetado.
Hay una secuencia que te hiela la sangre, en la que es perseguido y acorralado por la multitud, donde grita: "No soy un animal, soy un ser humano...soy un hombre!". Porque este hombre, podía llorar, pero debido a su rostro deforme, no podía sonreir.
Una manera más de enseñarnos que lo hermoso está en el interior.
Asi me siento yo :((((
ResponderEliminarNo dejare que nadie me vea asi :(((
Seas quien seas, no debes sentirte mal, eres alguien único e irrepetible. Mira dentro de ti y haz una lista de tus cualidades, olvida los defectos, y más si son físicos. Estamos aquí para disfrutar y ser felices. Afortunadamente los tiempos han cambiado desde la época victoriana,y todo tiene remedio...si tú quieres.
ResponderEliminarAyer conocí la historia de John Merrich y la verdad que hacía mucho tiempo que no se me saltaban tantas lágrimas, me emocionó mucho todo el sufrimiento y la humillación que pasó este hombre desde que era pequeño, cuando se murió su madre lo perdió todo, perdió el amor incondicional de su madre y su vida fue una desgracia.Me alivia que los últimos años de su vida los pasó en buenas condiciones y sintiéndose querido y respetado por su entorno.Lo que más admiro de este hombre es que pese a haber conocido la crueldad humana en primera persona no guardó rencor a nadie y llevó su enfermedad con una gran dignidad.Fue un ser humano inolvidable.
ResponderEliminarNo he leído libros sobre John Merrick, pero la película muestra muy bien todo lo que comentas, el terrible sufrimiento que padeció, pero a la vez la maravillosa bondad y sensibilidad que guardaba dentro, y que solamente podía mostrar ante seres que le respetaban y trataban como un hombre normal, de igual a igual.
EliminarGracias por pasarte por aquí.